La libertad de pensamiento en el mundo: desafíos de la teocracia y el nacionalismo

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Pese a que los tratados europeos e internacionales sobre derechos humanos reconocen el derecho a la libertad de conciencia, pensamiento y religión -incluyendo el derecho a no practicar ninguna–, los humanistas, ateos y no creyentes siguen experimentando severas restricciones y violaciones de sus libertades en todo el mundo.

Para llamar la atención sobre estas violaciones la International Humanist and Ethical Union, la mayor federación de asociaciones humanistas del mundo, lanza un Informe anual sobre libertad de pensamiento, detallado por países.

El Parlamento Europeo acogió la presentación del informe correspondiente a 2016 este 6 de diciembre, y contó con un panel formado por los europarlamentarios Miltiadis Kyrkos y Dennis de Jong, por el editor del informe Bob Churchill, y por la líder de los ateos y humanistas pakistaníes, Fauzia Ilyas.

De Jong, Kyrkos, Churchill y Ilyas

De Jong, Kyrkos, Churchill y Ilyas

El caso de esta mujer ejemplifica las penurias de muchos humanistas. Ilyas fundó la Alianza de Ateos y Agnósticos de Pakistán, pero tuvo que buscar asilo en Holanda en 2015 debido a amenazas creíbles de muerte por parte de fanáticos, y al peligro de que el gobierno la detuviera por delito de blasfemia. Pakistán es uno de los países en donde aún existe pena capital para los apóstatas.

Una de las novedades del informe es que no sólo analiza las restricciones tradicionales del islamismo político a la libertad de creencias y pensamientos, sino que también examina las últimas tendencias populistas vinculadas con una nueva oleada de “tradicionalismo y autoritarismo” incluso en países de mayoría cristiana y europea, como Bulgaria, Moldavia, Polonia, Hungría y los Estados Unidos, donde el “nacionalismo populista no sólo se opone claramente a los valores humanistas (lo que es una actividad legítima) sino que demoniza estos valores y a las personas que los sostienen”. Robyn Blumner, presidenta estadounidense de la Richard Dawkins Foundation, analizó justamente estos estigmas anti-ateos durante su intervención en el Forum Euromind organizado por la europarlamentaria Teresa Giménez Barbat en Bruselas, recientemente.

Como recuerda la activista exmusulmana Maryam Namazie “El secularismo no es occidental u oriental; es universal”; y debe ser señalado y defendido a través de nacionalidades y culturas. Allí donde no se respeta la separación entre el poder y las creencias, las personas sufren.